La evolución de la telefonía es un camino apasionante en el que la manera de comunicarse ha cambiado casi tanto como los nombres de los inventores del teléfono. Ese ha parecido ser siempre el eterno debate, ¿de quién fue la idea del teléfono? Aquí encontrarás la respuesta a la pregunta y un repaso a la evolución del teléfono hasta llegar a convertirse en los móviles actuales.
La historia de la telefonía
Quién diría que detrás de un objeto cotidiano como un teléfono, actualmente dispositivos móviles, hay una larga historia detrás. Al tratarse de un objeto tan común parece mentira que hubo una vida sin él, una vida en el que sistema de comunicación era la correspondencia postal y el boca a boca.
Alexander Bell y Elisha Gray fueron los primeros en patentar el teléfono de manera legal. Pero ellos no son los verdaderos autores del invento ya que el verdadero autor es el italiano Antonio Meucci quien creó un dispositivo para poder comunicarse desde su despacho, situado en la planta baja, con el primer piso de su domicilio en el que estaba su mujer que no podía moverse debido a una enfermedad reumática.
Llegados a este punto la cuestión es, ¿por qué fueron Bell y Gray los primeros en patentar el dispositivo? Por una razón simplemente económica, concretamente 250 dólares. Meucci no vivía por entonces una situación desahogada y no pudo hacer frente a ese gasto.
Finalmente, en 2002 fue la justicia estadounidense la que se encargó de estudiar e investigar el caso para otorgarle la patente del prototipo del teléfono a Meucci.
La comunicación como un arma más en la guerra
La información durante los conflictos de guerra es esencial para los bandos que en ellos participan. La telefonía supuso un antes y un después en la manera de afrontar los períodos bélicos a través de los conocidos como teléfonos de campaña militar, los cuales reunían una serie de características especiales para poder resistir a golpes u explosiones.
Antes de la aparición del teléfono la información llegaba por cartas a través de palomas mensajeras. Pero con la llegada de los dispositivos de comunicación las tropas recibían información del exterior, una información que utilizaban para planear ataques y aumentar su seguridad sobre el terreno. La Primera Guerra Mundial fue el primer gran conflicto bélico en el que se utilizó la idea de Meucci como una herramienta más de defensa.